domingo, 6 de diciembre de 2009

.:: Audiorelatos De Terror ::.

Deseas escuchar Audiorelatos de terror?
Aquí les dejo algunos link directos para poder escuchar Audiorelatos de miedo del portal PasarMiedo.com …Disfrútenlos…
(Solo deben hacer clic en cualquiera de ellos y podrán escuchar un Audiorelato sin salir de esta página)



-Atrapado (Ciudad Maldita Radio Uniacc) (13:01 min)

Adelante señor, pase y póngase cómodo por favor. Muy amable, muchas gracias. Dígame, y en este hotel viven muchas personas? Puedo asegurarle que aquí podrá encontrar muchos personajes. No sabe lo mucho que me gusta conocer muchas personas. El lugar es pr...



-El Errante autor Ciudad Maldita, radio uniacc

Vicente y Héctor realizaban su instrucción militar en dicha base aérea . Vicente era un destacado recluta que en un poco tiempo más sería elevado al rango de cadete. Héctor por otro lado ya era cabo de segunda clase. Ambos eran muy amigos y de vez en cuando c...

::.Criaturas del Bosque.::


Era un soleado día de verano y la joven Marta se preparaba para una excursion al bosque con su instituto.
En el autobús Marta noto una extraña presencia, como si alguien la observara, pero ella no le dio importancia.
Cuando llegaron a la cabaña las luces empezaron a parpadear rítmicamente y ese día lo pasaron a oscuras con las luces apagadas.
Marta le decía a su amiga:
Tía esto es una mierda, estamos en la más completa oscuridad, me pican los bichos y siento una presencia extraña.
Marta seguro que no es más que el cansancio.
Al día siguiente Marta recibió un mensaje que decía así:
"CUIDADO CON LAS CRIATURAS DEL BOSQUE"
Marta pensó que era solo una broma y preparó su mochila para la excursión al bosque. En el camino recibió este extraño mensaje:
"NO TE ALEJES DEL GRUPO O TE ATRAPARE"
Marta estaba asustada pero siguio adelante intentando no separarse del monitor, cuando de repente se tropezó con un tronco y calló.
Marta se quejó en voz alta y se miró la rodilla para comprobar que estaba bien y así era, no tenía más que un rasguño.
Miró a su alrededor y observó que no había nadie, se había separado del grupo y recordó el mensaje del móvil. De repente la invadió el miedo y corrió entre los árboles hasta que recibió de nuevo otro mensaje, tenía miedo de abrirlo pero se armó de valor y lo abrió y decía así:
"VEO QUE TE SEPARASTE DEL GRUPO, LO PAGARÁS CARO"
Después de leer el mensaje Marta se mareó y empezó a gritar, estaba temblando y dos lagrimas corrían por su mejilla. De repente un lobo se le lanzó al cuello y la mató, fue una muerte dolorosa.
Tras ello sonó el movil otra vez y en el nuevo mensaje decía así:
"YA TE TENGO"


Sara Pérez Rodríguez

.- Relato De Vampiros -.


Es de noche. Una noche oscura y tormentosa. La lluvia arrecia fuertemente. Una chica camina de forma apresurada, sin paraguas, protegida con un largo abrigo rojo. El agua ha empapado su melena pelirroja. Está asustada. No hay nadie por la calle, sólo ella y su miedo. Recuerda lo que ha oído sobre las otras chicas, jóvenes como ella, aparecieron muertas, con dos perforaciones en el cuello, mutiladas, y con una expresión en sus caras de profundo terror. Los forenses dictaminaron que fueron torturadas y mutiladas en vida.
Posteriormente se les causó la muerte con un objeto punzante en el cuello.
Pero la gente sabe la verdad, aunque nadie se atreve a decirlo por el pánico que les produce el sólo hecho de oírse a si mismos. Ha sido el Vampiro, el Señor de la noche, ella es su aliada, a él sirve. Es un ser inmortal, existe sin vida a través de los tiempos, alimentándose de la sangre de los humanos, jugando con ellos, disfrutando con su sufrimiento. Gobierna el mundo en las sombras.
La joven tiene la sensación de que alguien la observa. Su corazón palpita con fuerza, su respiración se vuelve agitada, se muerde el labio haciéndolo sangrar, todo su cuerpo se agita tembloroso. La sensación de sentirse observada se vuelve certeza para ella. Corre, su corazón se ha desbocado por el pánico, parece querer salir a través de su pecho. Apenas puede ya respirar, no por el esfuerzo físico, el miedo la ha hecho respirar tan apresuradamente que le duelen los pulmones. Siente un sabor ácido en su boca, no sabe su origen, no sabe que es el sabor del terror. Sus pupilas se dilatan, su cara se vuelve blanca como la nieve. Corre, llora aterrada. En su carrera tropieza y cae. Su mandíbula golpea brutalmente el suelo. Llorando levanta lentamente la cabeza.
Un rayo cae entonces iluminando en la oscuridad. Entonces lo ve, de pie a unos metros por delante de ella, mirándola con una mezcla de majestuosidad y profundo desprecio. Su larga capa negra ondea al viento huracanado. Sonríe con placer mirando a su futura víctima. Lentamente se acerca a ella. Ésta chilla aterrada, clavando sus llorosos ojos en los del monstruo. Agarra un crucifijo que porta al cuello en una cadena, lo dirige hacia delante. Entonces se da cuenta de que no puede moverse, todos los músculos de su cuerpo están rígidos como una sólida piedra. Es el poder del maligno, piensa. Ha oído que éste paraliza a sus víctimas con su poder sobrenatural. Pero entonces se da cuenta, no es el Vampiro quien la ha paralizado, es su propio miedo. Ese es el poder del monstruo, infundir el terror en sus víctimas paralizándolas. El Señor de la noche esboza una sonrisa sádica mientras se acerca a su víctima. La proximidad del crucifijo parece quemarle la cara, pero disfruta en una especie de actitud masoquista.
La joven grita con todas sus fuerzas hasta perder la voz. Pero no es lo único que pierde. También desaparece su conciencia de la realidad. Ya no ve al Vampiro, ni siquiera sabe que está ahí. El terror inunda cada rincón de su mente. Esa es ahora toda su realidad, el terror. El monstruo lo sabe, lo ha visto muchas veces. Contempla a su víctima paralizada y enloquecida por el terror. El Vampiro ríe complacido. Su risa resuena ensordecedora en las profundidades de la noche. La torturará largo rato, la mutilará, y después la matará bebiéndose su sangre. Y gozará plenamente haciéndolo.

sábado, 5 de diciembre de 2009

No mires hacia atrás escrito por Abraham_7


Alguna vez cuando tu estas en algún lugar solo ¿No sentiste que alguien te mira pero tú sabes que estás solo?

Bueno yo te diré la lo que te podría estar observando.
Hace algún tiempo un niño de 7 años llamado Antonni como todos los días iba de regreso del colegio hacia su casa por el mismo lugar, pero un día un perro negro lastimado de una pata se cruzo por su camino, Antonni conmovido fue tras el perro, lo siguió hasta un lugar desolado, y mientras el niño se dio la vuelta para ver donde estaba, el perro desapareció, entonces el niño perdido, fue en busca de ayuda para poder volver a su casa pero no encontró más que una pequeña casona, al ver que que anochecía se metió sin dudarlo, pero al entrar se dice que Antonni grito y grito de desesperación pero no había nadie para socorrerlo, pero ¿Por qué gritaba Antonni? Se dice que cuando entro a la casona una sombra sin cuerpo lo miro a los ojos con unos ojos amarillos, entonces Antonni se quedo petrificado del susto y murió.
Al día siguiente la policía junto a su madre lo fueron a buscar, y por la información que les dieron llegaron a la casona, apenas entraron vieron el cuerpo sin vida de Antonni en el suelo, pero lo mas extraño fue que al acercarse al cuerpo vieron que lo ojos de Antonni estaban de un color amarillo, los policías con un poco de miedo se lo llevaron. En el momento que iban de salida un policía miro atrás porque creyó que algo lo observaba, lo que vio fue dos pares de ojos amarillos ¿pero de quien eran ese par de ojos adicionales?, entonces el policía lleno de miedo no dijo nada, pero en el camino enloqueció y se suicido con su pistola pero nadie supo porque lo hizo.

Y ahora lo que te voy a decir no es un juego, cuando te encuentres solo y repites tres veces el nombre de Antonni en voz clara y fuerte sentirás que alguien te mira atrás tuyo, pero te aconsejo que no te des vuelta o podrías quedar marcado de por vida, yo lo intente apenas una vez, pero no lo hice directamente, sino a través de un espejo y lo que vi fue un par de ojos amenazantes color amarillos que me hipnotizaron por algunos segundos, de no haber sido por mi madre que llamo a la puerta tal vez jamás hubiera despertado.
Por eso te aconsejo no mirar hacia atrás, porque aunque no lo vi se dice que no solo te aparece un par de ojos, sino dos pares que se dice que un par son de Antonni, pero el otro par no se puede saber con exactitud pero se dice que son los mismos que miro Antonni antes de morir.

Esta historia es un hecho real, que espero que no intentes realizarla o quedarías marcado de por vida.



Abraham_7

Cuando el Infierno Reclama tu Alma escrito por José Ángel Gómez Fernández


María duerme. Le ha costado mucho hacerlo, el miedo y el estrés se lo impedían con tesón; tiene verdadero pánico a quedarse dormida. Pero el cansancio finalmente la ha rendido. Padece de insomnio desde hace tiempo, descansa poco, pero llega un momento cada noche en que el agotamiento la vence debido a la falta de sueño y a la angustia acumulada por él durante el día, aunque siempre vuelve a despertarse al poco de cerrar los ojos, con horribles pesadillas, acumulando más fatiga y amargura.

De repente, siente algo ya cotidiano para su desgracia. Su psicólogo le ha dicho que es precisamente debido a ese cansancio acumulado, que se salta algunas fases del sueño y eso la hace soñar y tener esas sensaciones, pero para ella son demasiado reales, y sólo al despertarse encuentra paz, pero para caer de nuevo en la tortura del insomnio.

Su cuerpo se aplasta contra la cama, como si algo la empujase, nota como el colchón se hunde por su peso, como si éste fuera mucho mayor; y como se aprieta su cara contra la almohada. Tiene la necesidad de despertarse, pero necesita dormir, así que intenta obviar lo que sueña como le ha recomendado su psicólogo.

Entonces un destello rojo, acompañado de un murmullo gutural. El terror la inunda, su corazón se acelera, suda. Podría despertase si quisiera porque, aún durmiendo, es consciente de lo que pasa, y se ha despertado muchas veces en otras ocasiones, cuando la sensación de ahogo y el horror quebraban sus nervios. Pero su psicólogo le recomendó que no lo hiciera, sólo son sueños inofensivos y ella debe dormir porque lo necesita como cualquier ser humano. Su semblante se contornea por el espanto pero opta por intentar relajarse, no hacer caso de lo que siente; debe dormir.

Entonces la alucinación cambia. Ahora nota como si una fuerza invisible la arrastrara hacia el suelo; tira de ella arrancándola de la cama. Sabe que no es así, que sigue en su lecho, que sólo es un delirio. El suelo se abre, una intensa luz roja emerge de la grieta y la ciega. Gira la cabeza hacia atrás para proteger sus ojos, esos que tiene cerrados, pero sigue viendo, aún cuando no lo desea. Y entonces, ve su cuerpo en la cama, ve su rostro deformado por el terror. Siente que se hunde, que está abandonando su cuerpo y su alma se desploma en un abismo de un rojo infernal, en una especie de inframundo siniestro.

Lucha por despertarse, pero ahora no puede. Es como si algo se lo impidiese de alguna manera; percibe, nota, que la consciencia está ahí al lado, pero no puede acceder a ella. Llora de impotencia, su corazón late desbocado, su respiración es tan excitada que siente como si sus doloridos pulmones fuesen a estallar. Entonces ve cientos de manos que se acercan a ella. No… es ella la que se acerca a las manos. Oye alaridos iracundos, las manos quieren atraparla, quieren hacerle daño. Finalmente, grita aterrada, su corazón golpea tan fuertemente su pecho que parece capaz de atravesarlo y salir disparado al exterior.

Entonces, lo ve. Las manos no quieren atraparla; las voces gritan, pero no execraciones, sino súplicas. Le están pidiendo ayuda, quieren que ella las libere de su tormento, que las saque de lo que parece el infierno. María alarga su brazo de forma inconsciente para ayudar sin saber como. Roza apenas una de las manos y entonces siente como si hubiera metido la suya en una hoguera, una quemazón horrible la obliga a retirarla. Y ve horrores sin igual, como si con ese leve contacto, toda una vida de vejaciones, dolor y martirios sin precedentes se hubieran transmitido a su mente.

Contempla las caras de los condenados, como lloran y suplican. Una sombra demoníaca y alada se acerca volando a ella. No puede soportarlo más, grita como nunca lo hizo, una mezcla de ira y pánico. Siente como le duele la garganta, como pierde la voz, sus cuerdas vocales a punto de romperse, pero sigue chillando. Observa impotente como la sombra se acerca cada vez más a ella inexorablemente… entonces su visión se distorsiona.

Siente un fuerte envión que la regresa violentamente a su cuerpo; oye su grito y se despierta. Su propio alarido la ha despertado. Abre los ojos, se incorpora sentándose en la cama y mira al suelo. No ve agujero ni luz alguna. Mira su mano, no tiene marcas pero aún le duele la quemazón y recuerda las terribles imágenes que visualizó.

Se levanta llorando, se arranca a tirones la blusa con la que dormía, quedándose totalmente desnuda. Loca de rabia, arroja los jirones lejos de sí y se abraza, compungida, llorando y gimiendo, temblando, y siente que su piel está ardiendo. Instintivamente, corre a la ducha, se quiebra bajo el agua helada, se desmorona y cae llorando de rodillas. Sólo fue una pesadilla, pero era demasiado real, incluso aún le duele la mano. ¿Y si no fue un sueño? Sí que lo fue.

Siente ganas de acabar con su vida, ya no puede más, está harta de vivir, el insomnio convierte su miserable existencia en una tortura continua. Angustia, ansiedad, amargura, odio, ya no sabe lo que siente, es un torbellino de sensaciones nefastas. Piensa que se está volviendo loca. Sale de la ducha, corre desnuda y mojada hacia la mesa donde había cenado, y toma el cuchillo que había utilizado, dispuesta a quitarse la vida. Se dispone a atravesarse el corazón, apoya el frío metal en su piel, y la punta atraviesa apenas la primera capa de la piel dolorosamente. El pinchazo la hace retroceder, pero no queriendo sucumbir ante la duda, vuelve a posicionarlo contra su pecho, armándose de coraje. No puede controlar el temblor de su cuerpo, ni los sollozos que escapan de sus labios… entonces, algo cambia en su interior de repente, el miedo y la depresión se tornan en una furia inusitada, no quiere hacerlo; no va a dejarse ganar.

Ya no llora, se alza estirando su cuerpo llena de ira. Regresa al cuarto de baño, contempla su semblante en el espejo, sus ojos coléricos, mira su seno y unas gotas de sangre resbalando desde él hasta su vientre. Vuelve a entrar en la ducha despacio, el agua se tiñe de rojo limpiando su sangre. Mira hacia arriba, con el agua golpeando su rostro. Una súbita energía la recorre, a pesar de estar exhausta y no haber dormido. Siente que podría afrontar casi cualquier cosa. La adrenalina vigoriza sus músculos de una forma increíble, está demasiado furiosa.

Sale de la ducha y seca su cuerpo. Se sienta en un pequeño sofá. Esta noche no dormirá más, pero descansará lo que pueda.

Algo tras la ventana la observa, una figura alada y diabólica. Lo que podría llamarse su cara se contornea por la frustración, sus ojos irradian un odio mefistofélico. Sin más se sumerge volando en la oscuridad de la noche.




José Ángel Gómez Fernández